El producto vive o muere por el tiempo de respuesta. Si analizar un negocio tarda más de 30 segundos, el visitante se va. Hay que escanear cuatro canales en paralelo (Reseñas de Google, posición en Maps, perfil de Google Business, redes sociales), normalizar lo que devuelve cada uno y componer una puntuación coherente, todo dentro de ese tiempo objetivo.
La segunda parte difícil es servir el análisis sin pedir nada al visitante. No hay registro. Pones el nombre del negocio y la ciudad, le das al botón, y ves el informe. Eso obliga a controlar abuso (rate limiting por IP), gestionar coste por API (Google Places, Maps, etc.) y cachear resultados por negocio para que dos consultas seguidas no dupliquen el gasto.
Después viene la parte SaaS. El visitante no registrado ve un informe puntual. Si quiere histórico, alertas o monitorización continua, pasa por Stripe. Cuentas en Supabase con Row-Level Security, suscripciones en Stripe, emails transaccionales con Resend, dashboard propio. Toda la capa de monetización añadida sin perder la promesa inicial de "sin registro".
