Una guía local de ciclismo no se monta como un blog. El visitante busca cosas muy concretas: una ruta de 40 km con poco desnivel, un restaurante de menú del día cerca del recorrido, un hotel pet-friendly que admita bicicletas. Eso obliga a modelar contenido como entidades relacionadas (rutas, restaurantes, alojamientos, lugares de interés) y no como artículos sueltos.
La parte SEO también pesa. El tráfico viene de búsquedas long-tail por zona y por necesidad ("ruta ciclista Xàtiva", "alojamiento bici Costera"). Cada ficha tiene que ser indexable por sí misma con su propio JSON-LD (Trip, Restaurant, LodgingBusiness, TouristAttraction), su título, su descripción y su imagen optimizada.
Y el contenido lo edita una persona no técnica. Hacía falta un panel donde dar de alta una ruta sea rellenar un formulario con campos definidos (distancia, dificultad, GPX, fotos), no escribir HTML.
