El modelo lo manda todo. Cotreball es un directorio, no un marketplace de reservas. El visitante encuentra un coworking, ve sus precios y datos, y contacta directo con el gestor. La plataforma nunca interviene en la reserva ni en el cobro.
Eso simplifica mucho a nivel técnico (cero pasarela, cero gestión de disponibilidad) pero traslada el peso al SEO. Sin tráfico orgánico, esto no existe. La búsqueda objetivo es "coworking en {ciudad}" y todo el sitio está construido alrededor de eso: URLs limpias (`/{ciudad}`, `/espacio/{slug}`), 5 variantes deterministas de meta description por ciudad para evitar duplicate content, sitemap XML generado dinámicamente, JSON-LD (WebSite, ItemList, FAQPage, CoworkingSpace).
La otra parte difícil es el panel del propio gestor. Cada coworking puede registrarse, verificar email, crear su ficha y editarla. Pero la ficha pasa por aprobación manual (`approved = 0` inicial, notificación al admin por email, revisión). En el plan Premium aparece destacado, con más fotos, vídeo, y stats de visitas. Todo el flujo de aprobación + Premium es admin manual: nada automático, nada de Stripe.
